
Corea del Sur destituye a su presidente por "abuso de poder"
El Tribunal Constitucional destituyó a Yoon Suk-yeol tras su fallido intento de imponer la ley marcial. El país celebrará elecciones anticipadas en un plazo de 60 días.

El Tribunal Constitucional de Corea del Sur tomó una decisión sin precedentes al destituir definitivamente al presidente Yoon Suk-yeol este 4 de abril. La decisión fue unánime, con los ocho jueces del tribunal votando a favor de su remoción tras la declaración de ley marcial que el mandatario impuso el pasado 3 de diciembre. Como consecuencia, el país se prepara para elecciones anticipadas en un plazo máximo de 60 días, lo que genera incertidumbre en la escena política surcoreana.
El fallo marca un hito en la historia del país, ya que Yoon es el primer presidente surcoreano en ser destituido bajo acusaciones de abuso de poder y violación del Estado de derecho. Según el tribunal, el exmandatario no solo impuso la ley marcial sin justificación, sino que también ordenó el despliegue de fuerzas militares y policiales para evitar una votación en la Asamblea Nacional. Estas acciones, según los magistrados, representan una amenaza para la democracia y la Constitución del país.
Reacciones divididas y consecuencias políticas
La decisión ha polarizado a la sociedad surcoreana. Mientras que los opositores de Yoon celebraron su destitución con manifestaciones en Seúl y otras ciudades, sus seguidores se mostraron decepcionados y denunciaron una motivación política detrás del fallo. La fiscalía, por su parte, calificó la resolución como "una victoria para la democracia y el pueblo".
A corto plazo, el país se enfrenta a un periodo de transición con el primer ministro Han Duck-soo como presidente interino hasta la realización de las elecciones. Las encuestas muestran un panorama incierto, con una competencia cerrada entre el Partido Democrático, liderado por Lee Jae-myung, y el gobernante Partido del Poder Popular.
El futuro legal de Yoon y el impacto internacional
Más allá de su destitución, Yoon podría enfrentar consecuencias legales más graves. Se le acusa de conspirar para incitar a la insurrección y abuso de poder, delitos que en Corea del Sur pueden llevar a cadena perpetua. Sin inmunidad presidencial, también podría ser investigado por presunta obstrucción en casos de corrupción que involucran a su esposa.
A nivel internacional, la situación genera preocupación en la región, dado el papel estratégico de Corea del Sur en Asia y sus relaciones con Estados Unidos y China. Los próximos meses serán clave para definir el rumbo político y económico del país.
