
La ciencia nuclear abre nuevas oportunidades en la lucha global contra el cáncer
Rayos de Esperanza del OIEA impulsa diagnóstico y tratamiento oncológico en regiones con acceso limitado.
El cáncer continúa siendo uno de los principales retos de salud pública a nivel mundial, con un impacto especialmente severo en países de ingreso mediano y bajo, donde se concentra cerca del 70 % de las muertes asociadas a esta enfermedad y el acceso a atención especializada sigue siendo insuficiente.
Desde su lanzamiento en 2022 por el Director General del OIEA, Rafael Mariano Grossi, la iniciativa Rayos de Esperanza ha fortalecido la infraestructura oncológica mediante la adquisición de más de 90 equipos de diagnóstico y tratamiento para países de ingreso mediano y bajo, entre ellos diez aceleradores lineales y 55 mamógrafos. A la fecha, más de 100 Estados se han incorporado al programa, que ha movilizado más de 90 millones de euros en fondos extrapresupuestarios destinados a mejorar la atención contra el cáncer.
Como parte de este esfuerzo, se han creado 18 centros de referencia encargados de capacitar a más de 700 profesionales de la oncología en todas las regiones del mundo, con énfasis en el uso seguro y eficiente de la medicina radiológica.
“Rayos de Esperanza está cambiando la realidad sobre el terreno y es un ejemplo concreto de cómo el OIEA cumple”, afirmó el Director General del OIEA, Sr. Grossi. “Se están construyendo hospitales y se está transfiriendo tecnología, pero aún podemos hacer más para acercar la atención oncológica a quienes más la necesitan”.
A través de esta iniciativa, el OIEA amplía el acceso a la medicina nuclear y al tratamiento oncológico en países con recursos limitados, beneficiando a pacientes que, hasta ahora, enfrentaban barreras críticas para recibir atención adecuada.
Dar a las personas enfermas la posibilidad de luchar
Las estimaciones más recientes del Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC) indican que alrededor de 10 millones de personas fallecieron por cáncer, y se prevé que esta cifra casi se duplique para 2045, impulsada por el envejecimiento poblacional y factores ambientales y de estilo de vida.
Aunque la radioterapia resulta indispensable para tratar a más de la mitad de los pacientes oncológicos, su disponibilidad sigue siendo desigual. Rayos de Esperanza se presentó inicialmente en Addis Abeba (Etiopía), priorizando África, donde varios países aún carecen de una sola unidad de radioterapia.
Malawi se convirtió en uno de los primeros beneficiarios al inaugurar, en julio de 2025, su primer centro público de radioterapia en el Hospital Central Kamuzu de Lilongwe.
“El nuevo Centro Nacional de Oncología ha marcado un antes y un después en la atención especializada en Malawi”, señaló el Dr. Leo Masamba, oncólogo clínico del Centro. “Solo en los primeros seis meses hemos administrado tratamiento a más de 100 pacientes y muchos más están registrados para recibir tratamiento en el futuro”.
En el continente africano, la iniciativa respalda la creación o ampliación de centros nacionales de radioterapia en países como Chad, Etiopía, Kenya, Lesotho, Liberia, Senegal, Togo y Zambia. En América Latina, contribuye al fortalecimiento de los servicios radioterapéuticos en Honduras, México, Paraguay y la República Dominicana.
El nuevo complejo de Malawi dispone de cuatro búnkeres de radioterapia, dos áreas de braquiterapia, dos aceleradores lineales, una unidad de cobalto 60, un simulador de tomografía computarizada y una sala especializada para braquiterapia.
La detección precoz salva vidas
Las técnicas de diagnóstico por imagen y la medicina nuclear son herramientas clave para la detección temprana del cáncer, lo que incrementa las probabilidades de éxito terapéutico y reduce la mortalidad.
Con cerca de 2,3 millones de nuevos casos anuales, el cáncer de mama representa la principal causa de muerte por cáncer entre las mujeres en el mundo. Las mamografías periódicas permiten identificar la enfermedad en etapas tempranas, incluso antes de la aparición de síntomas.
En este contexto, Rayos de Esperanza distribuye 55 mamógrafos en África, América Latina y el Caribe, cerrando brechas históricas en el acceso al diagnóstico y beneficiando a miles de mujeres.
El Hospital Nacional Nuestra Señora de Fátima, en Cojutepeque (El Salvador), fue uno de los primeros en recibir estos equipos. Actualmente, el centro puede evaluar a más de 20 mujeres al mes para la detección temprana de cáncer de mama. La dirección del hospital informó que “desde julio de 2025, 137 mujeres han recurrido a este servicio y el 3 % de ellas presentó signos altamente indicativos de neoplasia maligna. Esas mujeres fueron derivadas inmediatamente a atención especializada y se reforzó la atención temprana y la continuidad del tratamiento”.
La iniciativa también amplía los servicios de medicina nuclear en Kenya, Kirguistán, Senegal y Togo. En Jordania, a comienzos de 2025, se inauguró en el Hospital Al Bashir un escáner de PET-CT, el primero de este tipo en un hospital público del país, que beneficiará a más de 500 pacientes.
Sentar las bases para la seguridad tecnológica y física de la radiación
Además del suministro de equipos y formación, Rayos de Esperanza apoya a los países en el establecimiento de marcos sólidos de seguridad tecnológica y física de la radiación, con énfasis en la protección del paciente. Este acompañamiento incluye auditorías de calidad, misiones de expertos y asesoría técnica especializada.
Ampliación de las alianzas
La iniciativa respalda evaluaciones de las capacidades nacionales de control del cáncer mediante estudios imPACT y promueve alianzas con gobiernos, universidades, empresas privadas e instituciones financieras para facilitar el acceso a recursos destinados a estos servicios esenciales.
En 2025, el OIEA recibió un acelerador lineal donado por Varian en el marco de Rayos de Esperanza, destinado al Hospital Black Lion de Etiopía. Asimismo, Djibouti y Uzbekistán accedieron a préstamos del Banco Islámico de Desarrollo para establecer o ampliar sus servicios de medicina radiológica.
Sostenibilidad e innovación en la atención oncológica
Distribuidos en cuatro regiones, los centros de referencia de Rayos de Esperanza fortalecen la cooperación técnica del OIEA mediante programas de capacitación en oncología y física médica, además de fomentar la investigación para maximizar el uso eficiente de recursos limitados.
En colaboración con estos centros, se ejecutan nuevos proyectos coordinados de investigación enfocados en mejorar la práctica clínica y respaldar la implementación de programas oncológicos. Entre ellos destaca el PCI sobre la delimitación del contorno del cáncer de próstata basada en tomografía computarizada y verificada mediante IA, con la participación de los 18 centros de referencia.
Estos centros también alimentan la Red Unificada Sostenible para la Innovación y la Excelencia Científica en Medicina Radiológica (SUNRISE), una base de datos global orientada a medir el impacto, la sostenibilidad y la eficiencia de la medicina radiológica.
Más de 500 profesionales han participado en talleres presenciales organizados por la red, mientras que otros 200 lo han hecho en modalidad virtual.
En Asia, oncólogos se capacitaron en técnicas avanzadas como la radioterapia ultra hipofraccionada y la teranóstica, que optimizan tiempos y costos de tratamiento.
En Europa, Asia Central y América Latina, especialistas intercambiaron buenas prácticas en oncología pediátrica con el objetivo de mejorar la atención al cáncer infantil.
Como parte de su compromiso con la sostenibilidad a largo plazo, el OIEA continúa fortaleciendo la red de centros de referencia mediante capacitación continua y dotación de equipos para ampliar el apoyo regional.
“Poco después de sumarnos a Rayos de Esperanza, participamos, en calidad de centro de referencia, en un taller del OIEA sobre la preparación de capacitación normalizada en relación con cánceres ginecológicos, y recibimos del Organismo herramientas de realidad virtual para practicar procedimientos de braquiterapia. Gracias a este apoyo hemos podido adoptar un enfoque didáctico más estructurado y armonizado, que ahora extendemos a profesionales de toda nuestra región a través de nuestro centro de referencia”, dijo el Dr. Umesh Mahantshetty, radioncólogo del Tata Memorial Centre.










