
Huelga de profesores en Catalunya inicia con cortes en vías clave de Barcelona
Más de 80.000 docentes exigen mejoras salariales, reducción de ratios y más recursos para la escuela pública.
La huelga de profesores en Catalunya comenzó este miércoles con cortes en algunas de las principales arterias de acceso a Barcelona, en una jornada convocada de forma unitaria por los sindicatos del sector. Más de 80.000 docentes de la escuela pública, junto con personal laboral de los centros, están llamados al paro para reclamar mejoras retributivas, disminución de ratios en las aulas y un incremento de recursos destinados a la inclusión educativa, además de una reducción de la carga burocrática.
Desde primeras horas del día se registraron piquetes y movilizaciones tanto en los accesos a centros educativos como en la vía pública. En la capital catalana se produjeron bloqueos en la Ronda Litoral, la Gran Via y la Meridiana, mientras que en otros puntos del territorio se interrumpió la circulación en carreteras como la C-32 en Mataró, donde se vivieron momentos de tensión con los Mossos d'Esquadra. En algunos centros, el profesorado incluso pernoctó como medida simbólica de protesta y se organizaron acciones para dificultar la entrada a los edificios escolares.
Según datos provisionales del Departamento de Educación, el seguimiento se situaba en torno al 14% a media mañana, aunque la propia administración matizó que se trata de cifras aún incompletas. La convocatoria cuenta con el respaldo de USTEC, Professors de Secundària, CCOO, Intersindical, CGT y UGT, lo que refuerza su carácter unitario y eleva las expectativas de participación, en comparación con anteriores ciclos de movilización docente.
El paro representa un reto para el actual Govern del PSC. Aunque sindicatos y la consellera de Educación, Esther Niubó, acordaron recientemente un calendario de negociaciones para revisar las condiciones laborales, las organizaciones convocantes consideran que los avances han sido insuficientes y que el malestar en las plantillas continúa creciendo.
“La situación de la docencia ha cambiado totalmente en los últimos años, no tiene nada que ver con antes, necesitamos atender mejor la diversidad, la escuela inclusiva, las nuevas metodologías… Con 34 alumnos en clase no llegas”, denunciaba Judith, profesora de Secundaria en el Instituto Escuela Arts de Barcelona. Otros docentes subrayan la frustración derivada de la falta de medios para abordar la complejidad actual de las aulas y la presión por mantener estándares académicos en catalán y matemáticas sin los apoyos necesarios.
Entre las principales demandas destaca la mejora del complemento específico autonómico, con el objetivo de que el profesorado catalán deje de situarse en la parte baja del ranking salarial en España. “Ves el ránking y te sientes humillado. No pedimos ser los que más cobran, sino lo que nos toca, porque además el coste de la vida en Catalunya es superior”, declara Iolanda Segura, del sindicato USTEC. La reivindicación también afecta a unos 6.000 trabajadores laborales, para quienes se solicita un incremento del complemento de 473 euros. En la escuela concertada, la convocatoria tiene un seguimiento parcial.
La Generalitat ha fijado servicios mínimos de un docente por cada tres grupos en Infantil, Primaria y Secundaria; el 50% de la plantilla en educación especial; y el 33% en escuelas infantiles. Ignasi Giménez, secretario de Mejora Educativa del Departamento, afirmó que ya existe una propuesta para actualizar el complemento específico —congelado desde 2001— que se presentará en la mesa sectorial del 19 de marzo, aunque supeditó su aplicación a la aprobación de los Presupuestos en el Parlament.
Más allá del ámbito salarial, los sindicatos reclaman una reducción efectiva de ratios en las aulas, refuerzo de apoyos especializados para avanzar en la escuela inclusiva, disminución de tareas administrativas y una revisión curricular con mayor participación de los claustros. Desde CCOO plantean, por ejemplo, que el alumnado con necesidades educativas específicas compute el doble a efectos de ratio, medida que, aseguran, tendría un impacto directo en la calidad educativa.









