
Petróleo se dispara 10% tras ataques a Irán
El Brent sube 10% tras ataques a Irán y temor por cierre del Estrecho de Ormuz, clave para el 20% del petróleo mundial.
El precio del Brent, referencia mundial del crudo, subió alrededor de 10% hasta situarse cerca de los 80 dólares por barril en operaciones extrabursátiles este domingo, en medio de la escalada militar tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. Analistas del sector energético advierten que, si la tensión persiste, el barril podría escalar hasta los 100 dólares en las próximas semanas.
La cotización del crudo ya venía mostrando una tendencia alcista. El viernes había cerrado en 73 dólares por barril, su nivel más alto desde julio, impulsado por la creciente inquietud en los mercados ante un posible agravamiento del conflicto en Medio Oriente. La negociación formal de futuros permanece cerrada durante el fin de semana, lo que trasladó la volatilidad al mercado extrabursátil.
El Estrecho de Ormuz, punto crítico del suministro mundial
Especialistas coinciden en que el factor determinante para la evolución de los precios no son únicamente los ataques militares, sino el riesgo de interrupción en el Estrecho de Ormuz, paso estratégico por el que circula más del 20% del petróleo que se consume a nivel global.
"Si bien los ataques militares en sí mismos apoyan los precios del petróleo, el factor clave aquí es el cierre del Estrecho de Ormuz", afirmó Ajay Parmar, director de energía y refinación de ICIS.
Envíos suspendidos y tensión en el transporte marítimo
De acuerdo con fuentes comerciales, la mayoría de los armadores de petroleros, grandes compañías energéticas y casas de comercio han detenido temporalmente los embarques de crudo, combustibles y gas natural licuado a través de la ruta, luego de que Teherán advirtiera a las embarcaciones que eviten transitar por la vía marítima.
La suspensión de operaciones en esta arteria energética eleva el riesgo de desabasto y presiona aún más los mercados internacionales. En un contexto de alta volatilidad geopolítica, el eventual cierre prolongado del paso marítimo podría tensionar las cadenas globales de suministro y provocar un nuevo repunte en los precios de la energía, con efectos directos sobre inflación y crecimiento económico mundial.










