
España: la Aemet anuncia el fin del temporal tras el paso de la borrasca Oriana
El anticiclón se impondrá desde el domingo tras un fin de semana de lluvias, nevadas y fuertes rachas de viento.
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha confirmado que el episodio de borrasca Oriana será el último de la serie de temporales que ha afectado a España desde finales de diciembre. Aunque el fin de semana estará marcado por lluvias intensas, nevadas y viento fuerte en amplias zonas del país, el organismo anticipa que el domingo 15 de febrero comenzará a consolidarse la estabilidad atmosférica, dando paso a cielos despejados y a la retirada progresiva de las precipitaciones.
Durante la jornada del viernes 13 de febrero, hasta 14 comunidades autónomas permanecen bajo avisos amarillo y naranja por fenómenos adversos. Especial atención requiere el municipio de Grazalema (Cádiz), donde la acumulación de lluvia podría superar los 110 litros por metro cuadrado en 12 horas. También se mantienen alertas en territorios como Castilla y León, Asturias y Cantabria por el acusado descenso de la cota de nieve, con espesores que podrían alcanzar los 20 centímetros a partir de los 1.000 metros.
El avance de este nuevo frente dejará un panorama plenamente invernal entre el viernes y el sábado. Se prevén precipitaciones generalizadas, más intensas en el oeste y el centro peninsular, así como nevadas en cordilleras del norte y áreas montañosas. Galicia, el Cantábrico, Extremadura, la Comunidad de Madrid y Castilla y León concentrarán buena parte de los chubascos más persistentes, que con el paso de las horas se extenderán hacia Castilla-La Mancha, Aragón, Cataluña y Baleares.
El descenso térmico será otro de los elementos destacados del episodio. Las temperaturas máximas experimentarán caídas de entre dos y tres grados en la mayoría del territorio, con descensos de hasta cinco grados en zonas del noreste y sureste. Esta situación favorecerá un desplome de la cota de nieve hasta los 600 o 700 metros en el noroeste y en torno a los 1.300 metros en otras áreas de la Península, manteniéndose activos avisos naranjas por acumulaciones significativas en sistemas montañosos del norte.
A las precipitaciones se sumarán rachas intensas de viento y fuerte oleaje, especialmente en el este peninsular. En puntos como el valle del Ebro, el Mediterráneo, los Pirineos y el Sistema Ibérico podrían registrarse rachas superiores a los 100 kilómetros por hora, complicando la circulación y las actividades marítimas durante el fin de semana.
No obstante, la Aemet subraya que este escenario tiene fecha de caducidad. A partir del domingo, la entrada de un anticiclón favorecerá una progresiva estabilización atmosférica. Las lluvias quedarán restringidas al Cantábrico y, en todo caso, serán débiles y de escasa relevancia en comparación con los acumulados de días previos.
Las previsiones apuntan a que esta tendencia estable se mantendrá durante la próxima semana, poniendo fin al prolongado periodo de temporal que ha incrementado notablemente las reservas hídricas en los embalses. Además, la llegada de una masa de aire más templada impulsará un ascenso térmico progresivo, con máximas que podrían aproximarse a los 20 grados en áreas del norte, el litoral mediterráneo y Andalucía a partir del lunes.









