
OMS sigue sin aclarar orígenes del COVID-19 y pide más datos a China
La OMS afirma que no hay pruebas concluyentes sobre el origen del COVID-19; persisten teorías enfrentadas y falta de cooperación china limita la investigación.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) presentó el informe final de su grupo de expertos sobre los orígenes del COVID-19, confirmando que no existen pruebas concluyentes que permitan determinar cómo comenzó la pandemia. Tras más de tres años de investigación, los especialistas señalaron que, aunque la mayoría de los datos respaldan la teoría de un salto del virus de animales a humanos, no pudieron descartar por completo la hipótesis de un accidente de laboratorio debido a la falta de información proporcionada por China.
Marietjie Venter, presidenta del comité, explicó que la evidencia científica respalda mayoritariamente un origen zoonótico del SARS-CoV-2, es decir, un paso del virus de murciélagos a humanos a través de otro animal intermediario. Esta conclusión coincide con la investigación preliminar realizada por la OMS en 2021, que también consideró "extremadamente improbable" que la pandemia se originara por una filtración en un laboratorio chino.
Sin embargo, el equipo no logró acceder a datos clave, como secuencias genéticas y reportes de bioseguridad solicitados reiteradamente al gobierno chino, lo que limitó la posibilidad de investigar o descartar completamente la hipótesis del accidente de laboratorio. Venter enfatizó que esta línea de investigación se mantiene como especulativa y carece de respaldo científico hasta el momento.
Por su parte, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, destacó que esclarecer los orígenes del COVID-19 es un “imperativo moral”, pues la pandemia provocó más de 20 millones de muertes y graves consecuencias económicas y sociales en todo el mundo. Tedros recordó que solo con datos adicionales se podrá resolver de manera definitiva cómo el virus llegó a las poblaciones humanas.
Mientras tanto, persisten posiciones encontradas. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sigue atribuyendo la pandemia a un posible accidente de laboratorio en China, aunque los servicios de inteligencia de su país concluyeron que no existen pruebas suficientes para confirmar esta versión. Las autoridades chinas, por su parte, insisten en que se investigue en otras naciones y rechazan cualquier vínculo con un error en sus instalaciones.










